Aquella selección brasileña era comandada por el técnico Carlos Alberto Parreira y estaba plagada de jugadores de categoría como: Cláudio Taffarel, Mauro Silva, Mazinho, Branco, Raí, Cafú, Romario, Bebeto, Dunga, Ronaldo y Leonardo. Brasil buscaba su cuarto título mundial de la mano de jugadores destacados como Dunga, Taffarel, Branco, Romário y Bebeto. El jugador Romario fue uno de los más destacados de Brasil anotando 5 goles y recibiendo por parte de la FIFA el premio Balón de Oro que lo acreditaba como el mejor jugador del torneo y del mundo. Tal como en la edición anterior, se definió al ganador en tanda de penales.




